I
Yacen amperios tras lo mío,
lo tuyo,
lo que entero se arrastra,
al borde.
Y pienso
y digo
y callo.
Mejor te veo,
así, quieto,
como si la noche
recargase la batería de mis manos
mientras vahído troto horas,
cuando funciones enternecen
ni lo amado ni lo querido,
ese eco tuyo,
no mío
(sólo soy usuario, no íntimo).

II
No es subrepticia la construcción del yo.
Puedo compartir el acontecimiento: ser miserable.
No sigo las instrucciones,
fundamentan realidades de un “aquí / ahora”.
No se sabe cuánto
hay de dormido en lo despierto.
No se sabe cuánto
se batalla para aplacar pulsiones fundamentales
en estos artificios de cristal
(ennegrecen poco desde su fabricación
hasta silenciarse).
No se sabe cuánto
logra el ello
(lo siento alrededor de mis dedos,
toman todo con tal de saciar
el hambre del mundo
que concluye entre fluidos,
destellan rosa neón
al cantar las multitudes linterna
para atestiguar la hazaña).
No se sabe cuánto
comparto otros estados,
pura tragedia del vivir
expuesto,
tembloroso entre fragmentos
y el ser parco
aunque verborreico a medianoche.
No es subrepticia,
no puede ver más lejos
de un charco digital
sobre las piernas,
sobre el superyó
(no puede consolarme).
Entre no ver la sombra,
oteo el espejo,
placeres se tornan crudos
por acto de magia y tiempo,
por acto de ser miserable
sin testigo
(a Freud le gustaría saberlo).

III
El World Trade Center cae un 9/11 de 2001.
Tú has nacido antes. Mucho antes.
El dato se me presenta,
despierto,
rumbo al destello tecnicolor.
Alumbra, fornica, muere,
reproduce en desliz.
Ríe, grita, llora,
no permanece más que un ojo
sepultado bajo el azul,
ambienta la tenebra
que santifico con música
para acallar el latido.
—Le han dado a la segunda torre—, exclaman
y yo te determino sublime
el pecho bajo algodón negro
durante el día más caliente
del vientre imaginado;
te trae a desgraciarme
la necrosis del subconsciente en llamas.
Pero no es reclamo,
a veces pienso mucho
y digo poco excepto aquello: gracia.
Mejor escucha conmigo la promesa:
la balada triste de América.

IV
Lo confieso,
ya no veo a las mentes más brillantes de mi generación.
Son tantas que ninguna se queda
(ninguna soy)
bajo mi pulgar.
Por eso,
de rodillas frente a la nave
olvido excepto verdades:
cada que luz se apaga,
me siento solo al ver el brillo del exterior
sobre una pared. Entonces viene
el ruido impregnado en mi memoria. Entonces se quema
una neurona recién parida
como paria (somos tal para cual). Entonces hablo
sobre ídolos que nadan en las nubes
arriba de mi rostro
previo a cerrar los ojos. Entonces
pierdo lógica. Entonces
caigo en cuenta:
a quién puedo serle de mayor utilidad
sino a la Muerte
(creo que he visto por hoy muchos videos
de vidas mejores).

V
¿No te dije?
Me hice de un penar
que vale poco la jornada.
Pago por él
y baila y baila y baila
y lloro y lloro y…
¿Qué digo?
Se me repite el todo en tu boca,
la anhelo y la repudio
desde aquí,
sucio, ardiendo por la fiebre
del gasto.
¿Qué si tendrás uno?
No desesperes,
a ti sí puede tocarte un poco de otro
(no yo. ¡Qué tragedia!),
poco de un mucho
que pródigo suena desde tu tarjeta,
desde tus romances,
desde tu forma
magnificada por el respiro ulterior
que aclara este cuerpo mío
maldito por venirte a llorar a ti
y a los entes que allanan todo lo nuevo
con sus estancias breves.
—Sálvame —diría—,
así, entre tus cavidades,
dejaré un rato el celular.
En cambio,
pienso en cosas cuando scrolleo,
cuando muero.

Imagen de portada: By Edward Hopper – https://www.christies.com/en/lot/lot-6497670, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=164908192
Previous articleEl gato que soñó ser libélula
Alexis Boleaga
Alexis Boleaga (CDMX, 2003). Egresado de Comunicación y Periodismo por la Facultad de Estudios Superiores Aragón. Ha escrito y publicado ensayo, crónica, poesía, ficción, artículos y notas periodísticas para medios como el periódico ¡Goooya!, La marea y Paradigma, este último responsable de la publicación por entregas de su poemario “La crónica poética del último año escolar”. En su tiempo libre habla sobre libros y escritura en su Instagram (@alex.is.a.dumbreader).

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here