Nunca lo he sentido, nunca lo he tenido. Lo he soñado.
Dicen que se nota en las miradas detenidas en el tiempo, en los besos olvidados y en las sonrisas sin sentido.
Cae solo, a su ritmo.
¿Soy lo que buscan? ¿Soy lo que finjo?
No lo fui aquella vez: la tentación no fue suficiente, no te quedaste.
Se pierde entre los ecos, en la tinta y entre las palabras.
Me perdí tratando de gozarlo; se equivocó de puerta.
Deseo que no te tengo, deseo que no te encuentro.
Foto de Annette Fischer en Unsplash



