Desde pequeña he sido una persona muy miedosa. La oscuridad, las películas de terror, los truenos y perder a mis padres eran los miedos con los que lidiaba cada noche. Luego crecí y los miedos comenzaron a transformarse. Un monstruo vive dentro de nosotros y debemos temerle, mantenerlo oculto y matarlo poco a poco. Ustedes se preguntarán: ¿cómo?

Cada vez que abro el periódico, miro las noticias en TV o en Facebook, la información sobre las acciones que realizan algunas personas se parece a las historias de terror que vemos en las películas o leemos en los libros. Los titulares de asesinatos a mujeres, niños, familias completas, tiroteos en escuelas, maltrato a animales, y la eminente destrucción de todo lo que nos rodea llega a ser más atemorizante que cualquier historia ficticia. Como se dice comúnmente: “la realidad supera la ficción”, y en algunos casos, por mucho llega a ser más aterradora.  Los monstruos dejaron de ser imaginarios, de habitar solo en películas y comenzaron a vivir entre nosotros.

Los miedos dejaron de existir solo de noche, de ocultarse en la oscuridad y empezaron a manifestarse en el día, en plena luz del sol. El miedo es como esa pequeña voz interior que nos dice que estamos en peligro; pero debemos tener cuidado porque esos miedos nos pueden convertir en monstruos o en aliados.

La indiferencia, la falta de empatía, la no solidaridad, son los mejores aliados de estos monstruos; les permiten seguir asustando, intimidando y propagan el miedo por todas partes. El sentirse ajeno hacia una desgracia, el no ayudar, el voltear la mirada hacia otro lado, eso les permite construir más ciudades de monstruos. Y nosotros comenzamos a parecernos cada vez más a ellos. No permitas que el monstruo salga, crezca, se desarrolle. Destrúyelo. Sé que es una lucha constante, pero lucha y vence el miedo.

Foto de Jenna Hamra en Pexels
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Yatziri Adriana Perez Cruz
Egresada de la carrera de sociología de la facultad de estudios superiores Aragón, ganadora del 3er lugar de ensayo universitario del IIJ de la “Cátedra extraordinaria Benito Juárez”.

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