Blog de los jóvenes



Guerrero y el Pacífico

Autor Ethan Hernández



Para comprender la profunda relación que tiene nuestro país con el Pacífico debemos de partir de pequeños fragmentos de historia que forman parte de un entramado enorme, simbolizando en el proceso una unión que va más allá de una simple frontera geográfica. Y qué mejor forma para empezar que analizando al mítico estado de Guerrero como caso singular.

Conozco las playas de Guerrero desde que tengo memoria. Nací en ellas y pase la mayor parte de mi vida viviendo entre sus costas, y puedo decir que dicho lugar posee una de las conexiones más fuertes con el Océano más grande del planeta. En particular si tomamos en cuenta dos regiones que colindan con el mar: Acapulco y Costa Chica.

El relieve costero guerrerense ha sido de vital importancia en la historia mexicana, siendo el puerto de Acapulco escenario importante para la Nueva España, con el descubrimiento de la ruta comercial del virreinato con las islas Filipinas por Andrés de Urdaneta, creando con ello un sincretismo cultural que perdura hasta nuestros días con el arribo del famoso Galeón de Manila a la bahía de Santa Lucía. Hechos que significarían la prioridad de las posteriores campañas del general Morelos por controlar el puerto, y con el pasar de los años el desarrollo de una población cosmopolita. En la actualidad es reconocido como un amplio destino turístico que sostiene gran parte de la actividad económica del estado.

Sin embargo con la entrada de esclavos africanos como fuerza de trabajo en los puertos se logró un mestizaje sin igual en la Costa Chica, combinando aspectos de culturas mesoamericanas, africanas y españolas. Forma en la actualidad la población mexicana de mayor raíz africana en todo el territorio, motivo por el cual Gonzalo Aguirre Beltrán se interesaría en el estudio de la región.

Es por ello que para poder comprender el impacto de nuestra relación con el Pacífico es de vital importancia analizar los casos particulares y conocer la microhistoria de la realidad humana.

Publicado por

Ethan Hernández

Estudiante de bachillerato en la Escuela Nacional Preparatoria no. 6 “Antonio Caso”, UNAM.

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